Todos los ratones son omnívoros, aunque muestran preferencias por las semillas de los cereales y productos derivados. Cuando éstas faltan pueden comer las cosas más extrañas que nos podamos imaginar: jabón, cuero, cera, plásticos o papel.
Un ejemplar adulto come cerca de 3 gramos de alimento sólido al día, (equivalente a 70-100 gramos de trigo), pero el daño que causan es mucho mayor, ya que los ratones se deleitan por probarlo todo, y prueban un poco de todos los sitios, de forma que todo lo que ha estado probado se tiene que tirar.
Además ensucian con orines y excrementos por donde quiera que van, destruyendo un número de alimentos aun mayor.
Su reproducción se realiza durante todo el año si las condiciones son favorables. Una hembra puede dar a luz unas 8 veces cada año y en cada parto nacen de 5 a 6 crias, aunque puede haber partos hasta de 10 crias.
Las crias del ratón doméstico adquieren la capacidad reproductiva a las seis semanas de vida. Dentro de los edificios hacen sus nidos en cualquier lugar donde se sientan protegidos, en las buhardillas, en el suelo detras de los armarios o hasta incluso dentro de cajones.
Construyen los nidos con cualquier material disponible, tela, lana, papel o plástico.