La vida dentro de un nuevo termitero empieza cuando los reproductores suplementarios se transforman en primarios y salen volando de su termitero original para fomar uno de nuevo.
El encuentro entre individuos de sexos diferentes se debe a la emisión de feromonas sexuales.
Se intenta evitar la endogamia (apareamiento entre miembros de un mismo termitero), pero no está prohibido.
Las nuevas parejas formadas pierden las alas y construyen donde pueden una pequeña cavidad donde se aparejan y realizan la primera puesta de huevos que en eclosionar dan lugar a las primeras ninfas, que son alimentadas por la madre.
Estas ninfas una vez han crecido, se transforman en obreras y se cuidan de la construcción del termitero y de la alimentación de las siguientes ninfas y de la pareja real.
En primer lugar, solo se producen obreras, posteriormente, cuando el número de obreras es elevado, aparecen los primeros soldados y finalmente los reproductores suplementarios que reiniciarán el ciclo de vida.










